Ya no sé si estarán, los que hace 3 años, compartieron mis reflexiones....................caigo en cuenta que ya han pasado, estos 3 años, que juntos son una eternidad.
Encumbrada ya sobre los 60, vivo sola con mi soledad, es de la buena, la otra no la quiero.......es la que me sale al paso cuando agitada de tanto trabajo, llego resollando a la casa, este nido sagrado que acuna mis gozos, mis meditaciones, las miradas que se posan en todos los rincones, cada cual con sus significados, en cada uno un recuerdo, un objeto que dejó encerrado el calor de las manos que tejeron o tallaron, o del obrero que sin saber , hizo que mis ojos brillaran y que todavía tienen el poder de humedecerlos al invocarlos.
La máquina de coser, que fue testigo cómplice de las tristezas de mi madre, la compañera que nunca le falló, tal vez la única fiel que conoció.
La arpillera del compañero que afiló manos sin quererlo, para juntar tanta lana trozada y dejar testigo de su historia quebrantada por el puño de acero.
Las buganvillias multicolores , alimento de los picaflores originarios, el jazmín de mi nona, la abuela de mi infancia, la esparragera , la cucarda naranja, mi Canela y Uma, mis preciosas princesas que arrancan risas con sus piruetas, sus ladridos, sus rezongos, sus ronquidos, que no me canso de admirar y querer................cómo acompañan ellas..........cómo se comunican.....cómo quieren.
Los dormitorios de los hijos.........vacíos , a veces creo escuchar sus pasos bajando las escaleras, esperando llenar el silencio con sus voces y risas abiertas.
Los extraño, pero los quiero libres.
bueno......y aquí estoy otra vez......esperándolos con los brazos abiertos.........ojalá los encuenbtre de nuevo, a ustedes.....